Opinión
Inteligencia

Inteligencia

El texto proyecta con ironía una visión distópica del dominio tecnológico sobre la vida humana.

Yumara Díaz
5 min de lectura
19 Abril 2024
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La inteligencia artificial es el futuro, no hay duda de ello. Es por eso que cada vez encontramos más aparatos inteligentes por todas partes que nos hacen la vida más fácil: aprendizaje automático, análisis en tiempo real, la nube, servicio personalizado; el «internet de las cosas», suelen llamarlo, y ¡qué diferencia hay de cómo vivíamos antes y de cómo vivimos ahora! Los científicos todavía no entienden cómo pudo sobrevivir el ser humano en aquellas épocas pasadas, donde uno tenía que levantarse del sofá para cambiar manualmente el canal del televisor, donde para aparcar te pasabas media hora dando vueltas al volante mientras tus hijos lloraban desesperados en los sillines traseros de aquella vieja tartana (por llamarlo de alguna forma). Nuestros padres, nuestros abuelos, fueron héroes en una época llena de esfuerzos y sacrificios... que llegaban a sus casas y tenían que hacer de todo: encender la luz del comedor, poner el televisor o la radio, ajustar el canal, poner ellos mismos una lavadora; barrer el suelo, fregar, cocinar, marcar los números de teléfono al llamar… Nuevas investigaciones indican que, en aquella época, la tasa de suicidios era tan alta debido principalmente a la forma de vivir, y no tanto por la violencia que había en las calles o la violencia de género. Cómo no te vas a volver violento si todo el día estás en tensión, pensando con quien vas a dejar los niños o qué vas a comer mañana; que no, que el cerebro humano no da para más…

Ahora, con la inteligencia artificial, las cosas han cambiado. Llegas a tu casa y la puerta se abre sola (a no ser que te hayan entrado a robar y ya te la encuentres así). La calefacción está encendida y todas las habitaciones tienen la temperatura adecuada, las luces de las distintas estancias se van encendiendo conforme avanzas, suena música de fondo dependiendo tu estado de ánimo, y tienes un iRobot Roomba modelo 692 que durante tu ausencia te ha limpiado el suelo y te lo ha dejado totalmente reluciente… ¿Qué más quieres? Tu nevera también es inteligente y ya ha hecho la compra por ti, porque ha visto que te faltaban huevos y otras cosas más. Tiras la ropa sucia en la lavadora y ella se encarga de elegir el programa, la cantidad de agua, de poner el jabón necesario, el suavizante, y luego la centrifuga y la seca de tal forma que no sea necesario ni plancharla. A la hora de hacer la comida coges lo que te apetece de la nevera, sin pensar demasiado, lo metes a destajo dentro del robot de cocina y éste te prepara un plato aleatorio que te comes con placer. De hecho, nos hemos acostumbrado tanto a la cantidad de aditivos, colorantes y potenciadores del sabor que hay en las comidas, que actualmente ya salen indicados en cualquier análisis de sangre que te hagas. Y es que la ciencia ya ha demostrado que comer y dormir son una auténtica estupidez y una pérdida de tiempo, de ahí que inventaran las gafas de realidad virtual que nos ponemos todas las noches para poder descansar mejor. Los científicos, una vez más, no tuvieron más remedio que dar la razón a aplicaciones como Instagram o TikTok, y reconocer que cuando usamos dichas herramientas nuestras neuronas se desconectan entre sí y casi dejan de funcionar; por eso, durante el día nos ayudan a relajarnos, y durante la noche nos ayudan a entrar en la fase Rem-3, una fase mucho más intensa que la del sueño profundo que todos conocemos.

En el ámbito sentimental la inteligencia artificial ha sido una auténtica revolución. Al cumplir los 14 años te busca pareja y, a los 18, la nueva ley del gobierno te obliga a casarte con ella (o con él). No hay más discusiones ni dolores de cabeza. Gracias a la última actualización del servicio matrimonial interestatal, es posible encontrar gente tan afín a tus necesidades que los tríos han pasado a la historia, llegándose a formar auténticas orgías entre pueblos, e incluso entre ciudades enteras. Aunque la persona que es elegida al cumplir tus 14 años siempre tiene ciertas preferencias ante el resto, el despiporre es tal que los políticos ya no esconden su uso cotidiano, sino que la propia ciudadanía usa la inteligencia artificial para dicho divertimento, aunque sólo sea por mero capricho. Los divorcios están prohibidos y se consideran un serio ataque al sistema, ya que la inteligencia artificial nunca falla. Por eso, si tu pareja no te gusta se te atiborrará de medicación hasta que termine por hacerlo (corrigiendo así el error que siempre ha habido en tu cerebro).

Ya no hace falta hacer cálculos matemáticos, ni leer libros (ahora hay audiolibros que se pueden escuchar a gran velocidad aunque no asimiles ni la mitad de lo que te cuentan). Las películas también se pueden ver a gran velocidad para que luego tengas más tiempo para hacer deporte, tumbado en una cama, mientras un robot inteligente estimula tus músculos con pequeñas descargas eléctricas. Tu asesor personal, un chatbot que ya creas a la edad de 5 años, lleva tu agenda personal desde el instante de su creación hasta el día de tu fallecimiento, diciéndote todo lo que debes hacer y a dónde debes ir. Así, puedes vivir sin preocupaciones y sentirte feliz.

Y estos son tan sólo unos pequeños ejemplos de hasta donde puede llegar la inteligencia artificial que hemos creado para el bien de la humanidad. Algo muy alejado de aquellas épocas donde había crueles dictaduras, donde la libertad escaseaba. Sin duda, la inteligencia artificial ha llegado para quedarse convirtiéndote en una auténtico gilipollas, a la espera de que algún día el mundo vuelva a mostrar algún tipo de imperfección, habiendo alguien capaz de adaptarse a ella.