Lo he tirado a la basura. De verdad. Quería rociarlo con gasolina y prenderle fuego, pero decidí no hacerlo para no perder más tiempo con él. Libro que promete engancharte, pero que luego va flojeando a tal velocidad que se te pasan las ganas de seguir leyendo. Capítulos repetitivos, absurdos, y en más de una ocasión pensé que estaba leyendo una típico novela romántica de quiosco; un desastre.
La trama, que prometía ser un thriller psicológico intrigante y con un ritmo frenético, resulta predecible y carente de originalidad. Los personajes son planos y sus acciones, en muchos casos, incoherentes. El estilo narrativo es simple, con capítulos breves que facilitan la lectura pero no aportan profundidad ni tensión. Además, los giros argumentales son forzados y poco creíbles, lo que resta verosimilitud a la historia.
Si os ha gustado este libro, tenéis un problema grave.