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Julia Kohand - Coach

Dedico mi vida a sanar a los demás

Psicóloga - Coach

Me llamo Julia, y desde los albores de mi existencia he dedicado cada aliento a desentrañar los misterios más profundos del alma humana. He logrado sumergirme por completo hasta llegar a comprender con exactitud las técnicas más sutiles de desarrollo personal y transformación emocional. Mi sendero, sin embargo, se ha llenado de pruebas que el destino me ha ido mostrando a través de un largo camino de aprendizaje. Desafios que, lejos de quebrantar todo mi ser una y otra vez, me han forjado un interior lleno de un intenso y apasionado fuego sagrado.

A los catorce años, una simple enfermedad que otros podrían haber ignorado perfectamente se manifestó en mí como un resfriado intenso. Fue una señal de que mi cuerpo comenzaba a revelarme todos sus secretos. Dos años más tarde, un resfriado aún más feroz se apoderó de nuevo de mí, convirtiéndose en una neumonía que puso a prueba toda mi resistencia y mi fe. Pero el desafío supremo llegó a los veinticinco años, cuando el oráculo de la medicina (y también varios médicos del hospital) me anunciaron que un cáncer había echado raíces en mi hígado, extendiéndose por todo mi cuerpo a gran velocidad. Acepté el camino de la quimioterapia como un peregrino acepta la penitencia, dejando atrás mi cabello y mis fuerzas en el altar de la sanación. Y, justo cuando empezaba a recuperarme, cogí tuberculosis, recordándome la fragilidad del cuerpo terrenal. Para colmo, por si todo aquel aprendizaje no fuera suficiente, una vez recuperada del todo volví a resfriarme. Y fue esta última experiencia la que me hizo tomar conciencia, al fin, haciéndome comprender que la vida me estaba enviando algún mensaje más allá de mi plano astral, provocando que mi mente se abriera a todo un universo lleno de nuevas posibilidades.

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Me saqué el título de psicóloga en la University College London y, fruto de mis experiencias me desmadré un poco. A los 24 años comencé a tener relaciones serias, mientras mi médico insistía en la importancia de hacerme todas las pruebas médicas y el riesgo latente de una recaída en el cáncer. Pero en mi interior, algo me decía que no era el camino que debía seguir. —!Menuda estupidez! —me dije, así que me adentré en el estudio de la medicina china, la tibetana, la ayurvédica, y otras artes de sanación ancestrales que me llevaron por hermosos senderos. Terminé ingresada por error en el hospital psiquiátrico de Bedlam, donde encontré todas las respuestas más allá de lo conocido. Encontré a un Chamán que se convirtió en mi guía espiritual y compañero en esta nueva travesía; más tarde, también conocería a un magnífico curandero, a un grupo de sanadores espirituales, a varios videntes, herbolarios, hechiceros, alquimistas, brujos, mediums, al jefe de una tribu indígena...

Experimenté con diversas plantas sagradas y sustancias que expandían la conciencia (con drogas, vaya) mezclándolas con la medicación prescrita por mi doctor, simplemente para mantener las apariencias y evitar sus reprimendas. No pasó mucho tiempo antes de que comenzara a sentir los profundos efectos de esta fusión de saberes y conocimiento: mi mente se abrió por completo (no tenía otra opción), como si alguien hubiese levantado de golpe un velo y toda la sabiduría universal me hubiera aplastado el cerebro en unas milésimas de segundo. Visiones poderosas se apoderaban todos los días de mí, mis sueños se transformaron en grandes portales que me llevaban a otros mundos y, en ocasiones, vi el universo desdoblarse ante mis ojos (o quizás fueron mis ojos quienes se estaban «desdoblando»)... Lejos de asustarme, seguí profundizando en mis estudios, porque cuanto más aprendía más cerca veía aquel túnel brillante lleno de liberación.

Aunque sigo tomando la maldita medicación que me recomienda mi médico todos los meses (pobre desgraciado) el cáncer a remitido, y nunca más me he vuelto a resfriar, signo evidente de que toda mi sabiduría ancestral produce grandes efectos curativos en mí.

Un día me pregunté: «¿Por qué no muestro toda mi sabiduria a toda esta gentuza (desechos humanos y escoria) que hay a mi alrededor?». Y aquel día, sumergida en aquel torbellino de sombras y niebla, cuando la verdad se disfraza y el corazón vaga inquieto por doquier, fue donde creé, casi por azar, el germen de lo que sería después: la terapia Zhai. No nació de la claridad, sino de ese abismo que confunde todos nuestros sentidos, donde las preguntas se agolpan y el alma, sedienta de paz, tiende su mano hacia lo desconocido. En 2023 comencé a trabajar en BambúHueco, un periódico lleno de tarados que me permite usar a todos sus trabajadores como conejillos de índias. De esta forma voy mejorando la técnica y aprendiendo de mis errores.

Si te estás enfrentando a cualquier desafío, no dudes en acudir a mi sabiduría e intuición. Confía en mí (porque sino la terapia no funciona), y juntos, transformaremos tu vida, haciendo posible tu sanación desde lo más profundo de tu ser.

- Julia Kohand - Coach -

Psicóloga

Graduada en Psicología en la University College London, con experiencia demostrada.

Coach

La motivación es algo fundamental en nuestro día a día. Te muestro cómo activarla.

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Llámame en cualquier momento del día, las crisis llegan siempre de improvisto.

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Doy cursos de formación por todo el mundo. Enseñar es mi principal vocación.

Sexualidad

El sexo me chifla, deja que te muestre todo lo que puedes hacerme con él.

Terapia Zhai

Terapia para empresas y particulares. Soluciona tus problemas definitivamente.

¿Necesitas mi ayuda?

Soy coach humanista, hago hipnosis florenciana con buenos resultados. ¡Creételo!
Si te ahogas facilmente en un vaso de agua o eres muy exigente, si por cualquier cosa sufres ataques recurrentes de pánico, si sueles tener ganas de asesinar a alguien (amistades, vecinos...); si no te fias de los demás, si estás harto de que la gente te haga daño, de que no te valore ni escuche lo suficiente y te cuesta gestionar tus emociones, si te asustan los cambios pero un buen día te encuentras consultando en Google cómo fabricar una bomba; si te sientes deprimido o sufres alguna enfermedad más o menos grave... no te preocupes. ¡Eso nos pasa a todos! Ahora bien, si tienes algún problema de verdad, uno que no logres quitártelo de la cabeza por mucho que lo intentes, no dudes en pedirme ayuda. Juntos: ¡podremos superarlo!

Los Clientes opinan

Customer Testimonails

«¿Cómo consigue que no exploten las vidrieras de su consulta dándole tan fuerte a los cuencos tibetanos? ¡Esta mujer es increible! Pillé tal dolor de cabeza que he dejado de tener pensamientos recurrentes».

Raul del Monte

Informático de BambúHueco
Customer Testimonails

«Bueno, he de confesar que la primera visita fue rara del copón. He dejado de fumar porque no quiero repetir la experiencia».

Pablo Saltor

Ex-trabajador de BambúHueco
Customer Testimonails

«La meditación, los canticos, el humo del incienso, la aromaterapia, los cánticos tibetanos, las campanillas... Creo que voy a seguir con el cannabis, que es menos peligroso».

Laura Solana

Ex-adminitrativa de BambúHueco
Customer Testimonails

«Yo creía que el raro era yo... Lo cierto es que ver a personas en tan mal estado mental te hace reflexionar bastante. Cuando empezó a cantar y a hacer sonidos raros, yo no dije nada... Cuando se quitó la ropa y se acercó a mí, no quise interrumpirla por educación... Y, al terminar (la sesión), estaba tan aturdido que salí de allí como pude. Me fue bien, porque ver a gente en tan mal estado te hace pensar que quizás tú tampoco estás tan mal».

John García

-Médico cirujano-

Contacto - Pedir cita

Si eres un trabajador de BambúHueco.com deberás ir a administración. Allí, Roxana te entregará un formulario que deberás rellenar y pronto me pondré en contacto contigo. Si eres un particular, escribe un mail a Roxana contándole cuál es tu problema al correo electrónico: bambuhueco@proton.me. Tras reírnos un poco, me pondré en contacto contigo para concertar una cita y, tras valorar tus cualidades y ver todo tu potencial, trazaremos un plan terapéutico. Por un módico precio de 100.000 euros (oferta incluida y sin IVA), la Terapia Zhai cambiará tu vida al completo (y seguro que también la mía).